75-ALGUNAS FUENTES DE ÚBEDA

 



Las fuentes de Úbeda es un tema que por lo extenso y poco documentado apenas se ha tratado, pero hoy voy a hablar de algunas de ellas.

Es muy recurrente cuando no sabemos el origen de alguna cosa decir: “Eso es así de toda la vida”, o “Eso está ahí de toda la vida”. Esta es una frase que no me gusta utilizar, porque cuanto más leo más cuenta me doy de que no es así. Y es que las cosas no suelen ser eternas, sino que de vez en cuando cambian de lugar, forma o no son tan viejas como se creen y esto es lo que ocurrió con algunas fuentes de Úbeda que voy a tratar.

Hasta finales del siglo XIX el agua que venía a nuestras fuentes siempre había circulado por los minados pasando por todo su recorrido por encima de la tierra o greda y unos pocos metros antes de llegar a las fuentes se entubaban por atanores para que pudiera salvar la distancia y el desnivel del caño. Como es de suponer con este método tan tradicional se perdía gran cantidad de agua debido a las filtraciones y también por los pozos clandestinos que algunos vecinos hacían para robar agua de estas conducciones. Pero este funesto sistema empezó a desaparecer cuando se empezaron a fabricar las tuberías de hierro fundido.
Llegada la noticia de este nuevo material a nuestro Ayuntamiento, este empezó a interesarse por su uso, e hizo gestiones en pro de su instalación y escribió a varias ciudades que ya lo habían instalado pidiendo su opinión. Preguntó precios de los tubos en Sevilla y Bruselas y al final los compró en Sevilla. Las obras de su instalación fueron asignadas en subasta bajo las condiciones del maestro de obras del Ayuntamiento. Primero compraron 90 metros de tubería gruesa para instalar desde el Molino de Lázaro a la Torrenueva. Luego otras más delgadas hasta llegar a las fuentes de la Plaza Vieja y a la de San Pablo. Como las actas no son explicitas, no puedo decir la fecha exacta en la que llegó el agua a dichas fuentes, sólo sé que el acta de 9-2-1895 dice que en breve tiempo terminarían las obras de instalación de las cañerías.
Y es que la utilización de estas conducciones metálicas hizo que la pérdida de este vital líquido fuera casi nula y el ahorro experimentado se pudiera utilizar en crear nuevas fuentes en la ciudad.
-Así vemos que en acta de 27-4-1895, los vecinos de la Torrenueva piden que les sea puesta una fuente con abrevadero en aquel lugar, cuyos derrames los compró la familia Coco para sus industrias de pan, jabón y molino aceitero. Esta fuente estuvo ubicada en donde actualmente están los jardincillos bajos de la Torrenueva.
-El acta de la sesión de 18-5-1895 nos dice que el Ayuntamiento acordó poner una fuente con abrevadero en la esquina del Torreón de la calle Santo Cristo. Los derrames de la misma los compró Fernando Barrios Jurado.
-El acta de la sesión del Concejo del día 25-5-1895 nos dice que el ayuntamiento acordó instalar una fuente en la Plaza de Toledo (actual Plaza de Andalucía). Ante esta decisión, me permito opinar que la fuente que hubiera hasta entonces con pilar y abrevadero de la que nos habla Martínez Elvira en su libro “Viejas calles de Úbeda, Parroquia de San Isidoro, página 96”, se anuló y se hizo la de pedestal que vemos en antiguas fotografías, pues de otro modo no dirían algunos vecinos en sus declaraciones que tenían su casa detrás de la fuente, en cuyo lugar se acumulaban inmundicias.
-También en la sesión del día 22-6-1895 el Concejo acuerda instalar un pilar abrevadero en la fuente que habían construido en el claro Bajo de San Isidoro. Resulta que esta fuente que pusieron en el Claro Bajo era la que había en la Plaza Vieja, que fue trasladada allá dejando a la Plaza Vieja sin fuente. Pienso que ello sería con la idea de quitar de la plaza esa fea imagen que ofrecía las colas de cántaros, damajuanas, cubos y barreños. Pero esta decisión de anular la fuente de la plaza debió de crear malestar y protestas entre los usuarios por lo que el Concejo reunido el 6-7-1917 acordó “… instalar en la Plaza de Toledo una fuente análoga a la que se trasladó desde dicho sitio, a la calle del Claro de San Isidoro, dotándola de un caño libre y dos de cierre automático."
No se durmió nuestro consistorio en su ejecución pues en la sesión celebrada el 24-8-1917, se acuerda: “… comunicar un expresivo voto de gracias al maestro municipal de obras don Miguel Campos Ruiz, por el acierto actividad y buen gusto con que ha confeccionado y llevado a la práctica, el proyecto de fuente pública instalada en la expresada plaza; y a don Daniel Tera Martínez por su donativo de los tres caños (de bronce) con que ha dotado dicha fuente, cuyo acto es tanto más de agradecer por cuanto procede de persona que no habiendo nacido en esta Ciudad se preocupa de la prosperidad y engrandecimiento de la misma”. Esta fuente y el castaño que le acompañaba fue anulada definitivamente en las obras de reforma realizadas en esta plaza en 1957.












Acompaño las fotos de las dos fuentes que últimamente hubo en esta plaza.
Con lo dicho queda claro que no se puede decir: “De toda la vida”, porque ya hemos visto que todo cambia. Y ya que he tocado el tema de la Plaza Vieja el próximo día hablaré de la misma.


Juan Gabriel Barranco Delgado
Úbeda, Reino de Jaén a 17 de noviembre del año 2019.

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