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59-UN CONTRATO PARA LA VENTA DE HIELO Y BEBIDAS REFRESCANTES (y 2ª parte)

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Paso ahora a transcribir el mencionado documento el cual nos ofrece una serie de curiosos datos que nos sorprenderán: “En la Ciudad de Úbeda a veintisiete de mayo de 1806 ante mí, el escribano público del número de ella, mayor de su ilustre Ayuntamiento, y testigos infrascrito comparecieron Gil Rubio, vecino de esta dicha ciudad, y Vicente de Mora que lo es de Torrente, reino de Valencia, y estante al presente en esta misma ciudad, a quienes doy fe conozco y dijeron: Que al primero, es este mismo día se le ha rematado el abasto de nieve, y las bebidas, de esta repetida Ciudad, bajo los pactos y condiciones siguientes:   Que principia esta obligación desde el domingo próximo, primero de junio, hasta el día cuatro de octubre que vendría de este año. Que se ha de vender la libra de nieve a tres cuartos el cuartillo= de agua de nieve a cuarto= el de agua de cebada a tres cuartos= el de agua en la plaza y calle a cuatro cuartos= en su casa de la misma especie helado a once cuartos= el d...

59-UN CONTRATO PARA LA VENTA DE HIELO Y BEBIDAS REFRESCANTES.(1ª parte)

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Al leer este viejo contrato me doy cuenta que para ser de fecha tan lejana este gremio estaba muy avanzado, pues no hay más que ver la variedad de tipo de helados que fabricaban hace 213 años. Pero claro está, ayudado por un valenciano. Esto me ha servido para recordar las personas y lugares en donde en mis tiempos de niño y mozuelo vendían estos productos. El primero que recuerdo es el de la calle de las Minas, nº 2, llamado por entonces Callejón de los Polos, cuyo fundador fue un tal Garrido. Luego le siguió la viuda de Antonio Camprubí, allí vendían unos polos de hielo que eran “ni chicha, ni limoná”. También tenían otros mejores pero esos los compraban los que tenían dinero. Recuerdo que les pasaba como a los Poloflag de ahora que el colorante que tienen deja rastro en la lengua y labios del consumidor. Hubo otro vendedor ambulante con una bicicleta, que pasaba por mi barrio a la hora de la siesta pregonando “Al rico helado de mantecaooo” y ya nos ponía a los chiquillos en “desper...